Ogunda tonti Eyioko
Familia Ogunda · signo del diloggún
Descripción
Es una persona inquieta, porfiada y de genio fuerte, con tendencia a discutir, desconfiar y meterse en problemas; también carga con enemigos, celos y cargas espirituales que le exigen mucha prudencia.
Le conviene vivir con humildad, guardar su lengua, cumplir con sus muertos y Orishas, hacer Ebó cuando se indique y moverse con respeto, reserva y obediencia para no atrasarse ni caer en tragedia.
En este signo nace
- La vagancia, la desobediencia y la porfía.
- La ambición del mayombero.
- La representación de Orunmila en la tierra.
- Aquí fue donde el jinete le clavo las espuelas al caballo y tuvo que.
- Ponerle el freno para dominarlo.
- El ciruelo y el pozo.
Refranes
- El refrán dice: con la lengua, es con lo que se hace el juego.
- El gandio no pude pelearse con el cocinero.
- Nace el pollo y al nacer, el pico inclina a la tierra, y después le forma la guerra, a aquel que le dio el ser.
- En la confianza está el peligro.
- Vivir de ilusiones, morir de desengaños.
- La avaricia rompe el saco.
Historias y patakíes
Ariku el esclavo de Obatalá
Ariku, era esclavo de Obatalá y su cocinero y Shangó le mandó a hacerse Ebo porque Obatalá preparaba un convite de santo y él era el responsable de preparar todas las comidas, por lo que tenía que hacer Ebo para que todo quedara bien y así no se buscara problemas
Con Obatalá.
El Ebbo era con: Akuko fifeshu, Adie meyi, Eyele meyi, eku, eja, awado.
Pero ariku no regreso a casa de Shango a hacerse el Ebo, porque pensó que Obatala confiaba en el y el era capaz de preparar todas esas comidas sin necesidad de hacer Ebbo.
Elegba que esperaba a que ariku hiciera Ebo para comer Akuko, se puso bravo y el día de la fiesta con su virtud trastorno la mente de ariku, que este se despreocupo y todas las comidas le quedaron mal preparadas, unas picantes, otras desabridas, otras muy dulces y otras muy saladas; por lo que todo fue un desastre pues los santos no comieron.
Obatalá se incomodó y mandó a prender a ariku para que lo mataran.
Enterado ariku de la decisión de Obatala, fue corriendo para la casa de Shango, para que este le hiciera Ebo para salvarse y le contó lo sucedido con las comidas que preparo, y que no se explicaba la causa de esos errores suyos, Shango le contesto: si antes el Ebo te costaba s16.00 ahora te cuesta dieciséis onzas de oro, Akuko morin, Adie merin y Eyele merin, para que Obatala no te mate y te perdone.
Después que Shango le hizo Ebbo, le entrego un agogo, para que saliera a la calle y cantara en la plaza: “ ayere yomile omo nile agogo aiku omo niye agogo. “ La gente al verlo le dijeron: te vamos a matar, el siguio cantando y tocando el agogo.
En eso llegó Shangó y le echó una moneda entre las piernas, y la gente al ver eso, comenzaron a tirarle monedas y así le regalaron mucho dinero.
Cuando Obatalá llegó, le rogaron que lo perdonara.
Obatalá lo perdonó y le dio la libertad.
To iban Eshu.
Nota
En este signo la persona no va hacer las obras por falta de fe y por lo tacaño, y cuando regresa apurado, se le cobra el doble porque así lo hizo Shango.
Aquí se le debe una promesa a Obatala, que la pague para que se recupere de sus dolencias.
La maldición de Oyá al hijo de Shangó
En este camino había un hombre que era muy porfiado que siempre tenia muchos problemas y muchos enemigos, en vista de esto fue a casa de Yemaya que lo miro y le vio este signo y le dijo: que tenia que hacer Ebo, y que se le avecinaba una desgracia que podía costarle la vida, pues Elegba estaba muy disgustado con el, por quejas que le daba un hijo suyo de el.
El hombre como era porfiado desestimo el consejo de Yemaya y no hizo nada y solo consiguió una hierba y se baño con ella y dijo: cuando creo que me va a pasar algo yo busco esta hierba para detener el mal, y si me enfermo para curarme.
A los pocos días de haber ocurrido esto, una mujer que el hombre había despreciado, lo vigilaba constantemente esperando la oportunidad para agredirlo.
Un día, caminando el hombre por una vereda y la mujer estaba escondida en unos matorrales y le salio al paso con un machete y gracias que el hombre por detrás de los arboles esquivaba, hasta que los que pasaban por allí intervinieron y el hombre pudo salvarse, al ocurrir esto fue a casa de Yemaya y le pidió perdón, hizo Ebo y le juro a Elegba respetar siempre su palabra.
En las averiguaciones de este signo se supo que este hombre era hijo de Shango santo que asentó, pero no por esto cambio su forma despectiva hacia la mujer con que vivía que era hija de Oyá, maltratandola de obra y de palabras pasando tanto esta mujer a su lado, miseria, trabajos y bochornos, al extremo que como era muy mujeriego los hijos que tenia con otras mujeres los llevaba a la casa de la hija de Oya.
Esta era muy paciente y no peleaba con el y el omo Shango seguía abusando.
Un día se le presentaron dificultades en el negocio y fue hacerse adivinación casa de Yemaya que le dijo que hiciera Ebo con: atitan afeyika (remolino) e igi ayua, el hombre lo hizo.
Al pasar los días el hombre se sintió mejor y no dormía en casa de la hija de Oya y esta decidió salir de compras a ileleya, el cual no seria su sorpresa al ver a su marido en compañía de una hija de Yemaya donde las dos mujeres se ofendieron y quedaron disgustadas.
Camino a la casa el hombre notó que el viento arreciaba llegando a convertirse en un viento insoportable para caminar y viendo varias matas de ayua se agarró de los gajos hasta que pasaron los fuertes vientos desatados que no eran otra cosa que el disgusto de Oyá por los maltratos bochornos y miserias a las que el hijo de Shangó tenía sometida a su hija, ya que era la esclava de los hijos de él, de los que visitaban y de él mismo.
Entonces Oya lo maldijo de esta manera: mientras que el mundo sea mundo, azowuano no abandonara a este hombre ni a sol ni a sombra, pues lo que promete no lo cumple, como no le cumplió a Elegba no le va a cumplir a nadie y sera un indeseable el y todos los que desciendan de el y ni su padre Shango podrá intervenir cuando se enferme porque allí estaré yo, para que rinda cuenta por los martirios que ha hecho pasar a mi hija.
Yemaya al oir esto dijo: solo lo puede salvar su obediencia dándole de comer a Oya y que oiga lo que ella le diga cuando lo reprenda, ya le di igi ayua para que se sostenga de las guerras que se le presenten de ahora en adelante.
Nota: por esta razón todos los hijos de Shango deben tener bastón o garabato de ayua junto a la batea, pues este palo es brujo y Shango trabaja con el.
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