Odi tonti Obara
Familia Odi · signo del diloggún
Descripción
Es una persona soñadora, fantasiosa, orgullosa y temeraria, con palabra que puede confundir, herir o volverse en su contra; también se destaca en la comunidad, da consejos y puede moverse entre la ayuda y la calumnia.
Le conviene hablar con verdad, no porfiar, no maldecir, atender a sus muertos y Orishas, agradecer los favores, cuidarse de la envidia y conducirse con prudencia, respeto y limpieza de conducta.
En este signo nace
- El matrimonio.
- La tragedia entre Obatalá e Iku.
Refranes
- Peonía no sabe si se queda prieta o colorada.
- El perro tiene 4 patas, pero coge por un solo camino.
- El matrimonio es un palacio de dos puertas, la principal y la falsa.
- Lo que hace con las manos, lo desbarata con los pies.
Historias y patakíes
Nació el matrimonio
Hubo un tiempo en que los hombres vivían separados de las mujeres, cada cual en su tierra, pero cuando los hombres le hacían falta hacer su uso de las mujeres, iban a buscarlas y después que las utilizaban regresaban cada cual para sus respectivos lugares.
En eso los hombres pensaron en hacerle la guerra a las mujeres.
Ellos antes de empezar fueron a consultarse y se le dijo a los hombres que ellos tenían que hacer Ebbó si querían ganar la guerra contra las mujeres.
Pero ellos le dijeron
Tener que hacer Ebbó por tan poca cosa!
Si para ganarle a las mujeres no tenemos que hacer nada más que darle una bofetada, con solo eso las vencemos.
Y no hicieron la rogación.
En eso las mujeres se enteraron de la guerra que le querían hacer los hombres y se prepararon y se consultaron y se les dijo que ellas hicieran la rogación.
Todas hicieron rogación y cuando los hombres llegaron a la muralla del pueblo de las mujeres era de noche y empezó a llover de tal manera que todos los atributos de guerra que llevaban los hombres se les mojaron y no podían hacer uso de ellos.
En eso los hombres empezaron a sentir frío tan intenso que tuvieron que pedirle gritos a las mujeres auxilio, y estas que los oyeron salieron a socorrerlos y en cada casa de una mujer, se quedó un hombre.
Al otro día Olofin dijo que cada hombre que se había quedado en casa de alguna mujer, esa mujer sería su esposa y así nació el matrimonio.
Aquí habla la conciencia de la persona
Obatalá tenía tres omo y el mayor mató al menor por envidia ya que era el preferido de Obatalá y además era rico y poderoso y él no toleraba que su hermano fuera más rico y poderoso que él.
Cuando el mayor de los omo de Obatalá mató a su hermano menor, fue visto por una gallereta, puesto que esto sucedió cerca de un pantano y desde ese día, cuando él salía de sus casa, olegsha (la gallereta) le revoloteaba encima y luego se posaba lejos de su alcance.
Un día Obatalá salió con sus dos hijos que le quedaban, y se fijó que cada vez que él salía con sus hijos, ologsha revoloteaba solo sobre la cabeza de su hijo mayor y esto le llamó la atención.
Obatalá le preguntaba a sus hijos por su hijo menor.
El mayor le decía que él no sabía nada del mismo y el segundo, a pesar de saber que su hermano mayor le había dado muerte, callaba o le daba evasivas y le decía que nada sabía de su hermano y Obatalá sufría.
Un día, Obatalá vio salir a su hijo mayor y observó como ologsha revoloteaba sobre su cabeza y después se posaba fuera del alcance del mismo y cuando su hijo emprendió la marcha, él salió de la casa y lo siguió y vio cuando llegó a un lugar pantanose, se arrodilló y con voz tenue le pedía perdón a su hermano, por haberlo matado por envidia.
Obatalá, que lo oyó y lo vio todo, lloró amargamente y dijo: mientras el mundo sea mundo, la sombra de la conciencia perseguirá a los asesinos.
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