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Signo del diloggún Eyioko tonti Oshe

Eyioko tonti Oshe

Familia Eyioko · signo del diloggún

Descripción

Eyioko tonti oshe muestra una persona sensible, reservada y muy cargada espiritualmente, que puede volverse orgullosa, desconfiada, impulsiva y hasta desearse daño a sí misma cuando se desequilibra.

Le conviene guardar prudencia, no prestar lo suyo, respetar a los muertos y a los Orishas, atender sus promesas y conducirse con paciencia, diplomacia y Ebó para que todo se acomode.

En este signo nace

  • 1. El carro fúnebre.
  • 2. El matrimonio entre primo hermanos.

Refranes

  • El dinero saca tragedia.
  • El enfermo tiene empaquetada su ropa.
  • Nosotros no tenemos nada en común con cada otro.
  • Revolución por santo, hay que buscar el correcto ángel de la guarda.
  • Venimos a este mundo uno a uno y uno a uno tenemos que irnos.
  • Su salud le da vida, el descuido de ésta le da muerte.

Historias y patakíes

Iku cazó para Olofin

Iku una vez fu a cazar a los montes de Olofin, pero antes de partir hizo Ebbo, tres días después partió hacia las tierras de Olofin a cazar.

Al llegar a los montes de Olofin vio un elefante y lo mato, como no podía con él le corto el rabo y se fue para la casa de Olofin a buscar a las gentes para que estas lo cortaran en pedazos y pudieran comer de su carne.

Cuando llego le dijo a la gente que cogieran los instrumentos necesarios para cortar y cargar, la gente lo hizo así y partieron con Iku hacia donde había dejado al elefante muerto.

Las gentes llevaban machetes e instrumentos cortantes para deshuesar al animal.

Cuando llegaron al lugar donde se suponía estaría el animal, no encontraron nada.

Iku enseñando el rabo a la gente de la casa de Olofin, les decía que no era mentira.

Elegua le dijo a Iku que se fuera a descansar, que él iba a ver a Olofin para que este decidiera lo que se iba hacer.

Olofin escuchó lo que Eleguá le contó, entonces mandó a las gentes a que buscaran al elefante por todos los lugares, pero las gentes regresaron sin nada.

Olofin al ver esto decidió ir a consultarse, y le decían que la montaña como nadie se ocupaba de ella se había tragado al elefante.

Olofin mando a las gentes que le llevaran eko a la montaña y entre ellos fue Iku.

Cuando llegaron a pie de ella, pusieron el eko y empezaron a rogarle.

Al poco tiempo de estar rogando la montaña se abrió y dejo caer el elefante, que vino rodando hasta los pies de Iku.

Cuando las gentes regresaron con las partes del elefante, Olofin llamo a Iku y le dijo: de ahora en adelante okuet será tu cabeza y es por esoque Iku cuando mata, mata con su hacha de piedra.

La amistad de una mujer celosa es muy peligrosa

Aconteció una vez que había un muchacho que vivía con sus padres y a pesar de ser varios hermanos, el padre tenía adoración por el muchacho y el por su padre.

El padre tenía como oficio o desenvolvimiento, una especie de herrería, donde al mismo tiempo se pelaban los caballos, cosa que entusiasmaba al muchacho por lo que aprendió el oficio de pelar caballos.

Al pasar el tiempo el muchacho se hizo hombre y decidió aventurarse por lo que abandono su pueblo natal y se fue a una ciudad distante.

Cuando llego a dicha ciudad empezó a luchar contra las vicisitudes y necesidades de la vida; al poco tiempo conoció a una mujer, cuyas relaciones eran amistosas a pesar de lo íntimo de ellas.

De estas relaciones, la mujer se volvió egoísta y el hombre decidió abandonarla, conociendo más tarde a una mujer que era doncella, con el paso del tiempo ambos decidieron casarse.

Al saberlo, la mujer amiga no se opuso, pero le juro que su matrimonio sería un fracaso, un desastre, ya que ella se consideraba burlada.

Y así fue que cuando fueron a celebrar la boda, empezaron los problemas y los obstáculos, los cuales el hombre rebaso milagrosamente, no sin olvidar el juramento de aquella mujer.

Al salir en estado la señora del hombre, en el primer parto no hubo problemas, pero sin embargo en el segundo parto que fue hembra, todo el tiempo estuvo la criatura en peligro de muerte.

El hombre al ver tantas cosas adversas en su vida, fue a casa de elegua, este le dijo lo que estaba sucediendo y lo que tenía que hacer para que las cosas se arreglaran, además le hizo Ebbo con las herramientas con que trabajaba, el hombre lo hizo y salió muy contento y satisfecho ya que todas esas cosas le habían pasado porque no creía en los santos.

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Rezo, atributos, claves, conducta y consejos, salud, obras y ebó, y más patakíes de este signo en Signos del Caracol.

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