Ogunda tonti Ojuani
Familia Ogunda · signo del diloggún
Descripción
Es una persona fuerte, activa, franca y de carácter dominante, pero también celosa, desconfiada, renuente al desorden y con tendencia a la esclavitud de los demás; en su fondo hay bondad, resolución y poder, aunque el exceso de orgullo, la porfía y la indiscreción le traen choques y enredos.
Le conviene vivir con prudencia, no meterse en asuntos ajenos, atender a sus muertos y a sus Orishas, hacer Ebó cuando se indique, cuidar la vista, la memoria y la palabra, y conducirse con respeto para no exponerse a pérdidas, traiciones y pleitos.
En este signo nace
- La vagancia, la desobediencia y la porfía.
- Los tres grandes consejos.
- El rayamiento al pie de la prenda.
- El poder de la resolución.
- La dureza del sentimiento.
- La cadena con 21 piezas de Oggún y una serpiente que lleva a su.
- Alrededor Olokun.
- El maestro de ceremonia entre los yoruba.
Refranes
- No deje camino por vereda.
- No se inmiscuya en lo que no le interesa.
- No parta por la primera con violencia.
- El que trajo el jolongo no se lo echa encima.
- No se eche carga ajena si no puede con la suya.
- No hay delito sin culpa.
Historias y patakíes
La vagancia, la porfía y la desobediencia
En la tierra obayokoye vivía Oba quien estaba muy pobre, triste y decepcionada de ver su tierra sin prosperar a causa de que la gente que allí vivía no le gustaba trabajar y vivían de lo que ella buscaba.
Esto le había pasado a Oba por una maldición de Shangó, pues ella con su poder se creía muy fuerte y le había hecho pasar un bochorno, después se fue a vivir a esa tierra cuya nombre se lo había puesto ella misma, era una tierra raquítica que no estaba reconocida; cuando Oba llegó allí cantó:
“ Obayokoye lodeo mamawo iba soreo.”
Y empezó a salir la gente de allí, la cual estaba raquítica y mal de salud, pero a su manera vivían bien, Oba le dijo: yo los voy a ayudar para que vivan mejor, y ellos le contestaron: nosotros estamos contentos así.
Oba empezó a luchar con toda esta gente, pero no le veía el progreso a la tierra obayokoye.
Un dia se paro Oba a la orilla de un rio y empezo a rezar y a pedirle a Olofin que le ayudara, despues se puso a caminar y llego a la tierra de obaaye, donde vivia Shango junto con Elegba, Shango que la vio se escondio y le dijo a Elegba: mira alli esta Oba, vete con ella para que la ayudes que yo voy a llegar antes que ustedes y le voy a hablar a esa gente de la tierra obayokoye y el que no me haga caso se le voy a entregar a Oggun y asi lo hizo, todo el mundo empezó a trabajar y a producir antes que llegara Oba y Elegba.
Cuando Oba y Elegba llegaron al ver ella lo que había pasado se puso muy contenta y le dijo a Elegba, parece que Olofin me oyó.
Elegba le contestó cantando de esta forma:
“ Obanile onire Shango obanile baba guaye Shango.”
Oba empezó a llorar de emoción por lo que Shangó había hecho, entonces Elegba le dijo: mira lo que ha dejado Shangó, Oba miró y vio seis ota y Elegba le dijo, esto tú tienes que atenderlo y darle de comer etu, Elegba después de esto se puso a enamorar a Oba y tuvieron un hijo, al que le pusieron el nombre de aquella tierra, o sea obayokoye.
Este hijo fue creciendo pero tampoco le gustaba trabajar y Oba siempre se le estaba quejando a Elegba, hasta que un día se incomodó, cogió a obayokoye y lo puso en un camino.
Un día Shangó pasó por allí y se encontró con omo obayokoye que le dijo, mira cómo estoy Shangó y este le contestó, esto te ha pasado por tu desobediencia, así que tú vivirás del destino.
Cuando Oggún y Ozain le pidieron perdón a Olokun
Cuando Olokun bajo a la tierra lo hizo acompañado de yewa por mandato de Olofin, vivian en lo profundo del mar, pero un dia cansado de la monotonia de su medio ambiente, comenzo a voltearse por si mismo en el fondo del mar donde tambien estaba yewa.
Este fenomeno revolvio el fondo del mar y una serie de monstruos comenzaron a salir a la superficie, entre ellos surgio un ser muy extraño, muy hermoso de bella cabellera, llevaba siempre un escudo de oro y viajaba por encima de las olas.
Un día Oggún la ve y se enamora de ella, pero ella no deseaba hombre y Oggún para tenerla, recurrió a los poderes de la magia de Ozain, pero resultó que este también se enamoró de ella y al no poderla tener tampoco, le lanzó un hechizo para que no fuera ni de él ni de Oggún.
Este bello ser, al hacer contacto con el hechizo se convirtió en una serpiente de dos cuerpos, ella aterrada llamo a su padre Olokun, este al ver aquello se lanzo sobre la tierra con remolinos hirvientes de furia y sed de venganza.
Ozain y Oggún aterrorizados fueron a casa de Elegba quien les hizo osode y les vio este signo y les dijo: ustedes tienen que arreglar lo malo que han hecho, vamos a casa de Olokun.
Cuando llegaron este rugía de rabia por lo sucedido a su hija orona.
Elegba habló con Olokun y le dijo que su hija sería un ser aceptable para el mundo.
Elegba llamó a orona y sin aterrarse la mandó a arrodillarse y aplicándole sus poderes Ebo misi eyerbale abo, la cubrió con la piel y orona se convirtió en espuma de mar.
Oggún y Ozain le pidieron perdón y Olokun se apaciguó y no arrasó con la tierra.
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