Iroso
Familia Iroso · signo base del diloggún
Descripción
La persona de iroso es profunda, curiosa, reservada y de carácter grave; puede vivir entre pruebas, carencias, contradicciones y pensamientos de oscuridad si no se ordena.
Le conviene aclarar sus problemas a tiempo, respetar a los muertos y a los Orishas, y conducirse con prudencia, humildad y atención al Ebó.
En este signo nace
- La hendidura de la columna vertebral.
- Las ensenadas.
- El rito del ituto.
- El desprecio de las divinidades a Eshu.
- El cocuyo.
- Las fosas mortuorias.
- La mata de cardón.
- El Ashé osun maburú.
- Taparle los ojos al iyawó al llevarlo al cuarto de santo.
- El aserrín.
- El árbol de osun.
- El color rojo vino.
- El pájaro pedorre y el cardenal.
Refranes
- Nadie sabe lo que hay en el fondo del mar.
- Nadie sabe lo que usted piensa, solo dios y usted.
- Si nuestros sacrificios no llenan una cesta, las bendiciones que recibamos no llenarán una copa.
Historias y patakíes
La prueba del gobernador
Un hombre fue enviado a gobernar un país.
El hombre invitó a sus vecinos a un convite, en el que sirvió las peores comidas y bebidas que encontró.
Durante el convite todos comieron y bebieron sin muestras de disgusto, pero cuando se retiraron comenzaron a murmurar y a manifestar su descontento.
Así, el hombre supo que eran unos hipócritas y no eran amigos, a pesar de que participaban de lo suyo.
Nadie sabe lo que hay en el fondo del mar
Cuenta Olokun, dueña de los secretos, que una mujer indecisa no se quedará con quien más la desee, sino con quien más la quiera y le brinde estabilidad.
– Nadie sabe lo que guarda un corazón de mujer, le decía Yemayá a Obatalá, una noche que paseaban por un sembrado de ñames más allá de la imponente Ceiba.
– Cuando cree amar a uno ama en realidad a otro, o no ama a ninguno.
– Estar enamorado del amor es una enfermedad peligrosa, pensó Obatalá en voz alta.– Sólo se cura con la experiencia y el conocimiento de sí mismo.
– Y encomendándose a Oshún, que sabe lo que nadie sabe en asuntos de amor, le recordó Yemayá.
– Ella fue quien le aclaró los sentimientos a raíz de ñame cuando se debatía entre 4 amores: fuego, lluvia, viento y lodo.
– En lugar de casarme con fuego, me casaré con lluvia, se decía raíz de ñame.
Caminando de un lado a otro sin consuelo.
Pero…
No lo haré.
– No me casaré con lluvia, pero antes de casarme con fuego, me casaría con viento.
Pero…
No lo haré.
Ni me casaré tampoco con lodo.
El vivo fuego y el cambiante viento estaban enamorados de la indecisa raíz de ñame.
La insistente lluvia y el humilde lodo también la amaban.
Raíz de ñame se encomendó a Oshun que le aconsejó que aunque lodo era el más humilde, era el que mas la quería y que nunca la abandonaría.
Fuego y viento oyeron que ella se iba a decidir por lodo y lluvia también se enteró.
Fuego y viento empezaron a perseguirla.
Y llegó la lluvia, se enfrentó al fuego y venció.
Viento peleo con lluvia y la desvaneció.
Pero cuando fue en busca de raíz de ñame, ella se había ido ya con lodo…
Cuenta el caracol que finalmente se sembró a su lado y no volvió a moverse de allí.
Los 16 signos de la familia Iroso
Cada combinación del diloggún con su ficha:
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