Eyioko tonti Ojuani
Familia Eyioko · signo del diloggún
Descripción
La persona de este signo es caprichosa, impulsiva, reservada y a veces vive entre alegrías y tristezas; no escatima esfuerzo por lo que cree mejor, pero puede meterse en líos, perder la calma y salir perjudicada por el orgullo o la falta de prudencia.
Le conviene hacer Ebbó, respetar a los santos y a los muertos, recibir lo que le falta a tiempo, y conducirse con discreción, legalidad, calma y cuidado en la casa, la familia y las relaciones.
En este signo nace
- 1. Que Elegguá coma Akuko y owunko.
Refranes
- El que me enjuicia no me puede limpiar.
- Se fue el bueno y vino el malo.
- A veces la enfermedad se llama incumplimiento.
- Él ni salva ni pierde.
- Su mejor amigo es su peor enemigo.
- Tus pájaros se te mueren en la jaula.
Historias y patakíes
Los escandalosos vecinos de Obatalá
Obatala vivía con sus hijos, pero al lado de su casa vivían unos vecinos que eran muy escandalosos no existiendo tranquilidad ni reposo en su casa; un día Obátala se quejó ante sus vecinos, por su forma de vida, por lo que fue insultado ya que los mismos se creían con todos los derechos.
Obatala cansado de tantos problemas con aquellos vecinos opto por ir a otro pueblo con la única intención de mudarse.
Al ver los vecinos, que Obatala había salido ellos creyeron que este había ido en busca de ashelu, por lo que fueron a casa de elegua y este les vio este signo, diciéndoles que Obatala no iba en busca de ashelu, pero si debían hacer Ebbo porque la ashelu iba a llegar a ellos.
Los escandalosos vecinos no hicieron caso a elegua debido a que lo único que ellos querían era perjudicar a Obatala, elegua a su vez les dijo; no dejen que nadie se les siente en la puerta de la calle.
Ellos con su poca capacidad no dejaron que Eleguá les siguiera hablando y lo dejaron con el verbo de adivinar a medias o sea con la palabra en la boca.
Mientras tanto Obatala llego al pueblo encontrándose con Elegba, Oshosi y Shango; estos le preguntaron que hacia allí.
Obatala les conto todo lo que había pasado y lo que había tenido que hacer para evitar problemas con sus vecinos.
Entonces los tres fueron hacia la casa de Obatala y a altas horas de la noche vieron gentes en la puerta de la casa y dijeron aquí es y cuando ellos llegaron se formó el inkan araye y ashelu cargo con los vecinos.
Shango fue a buscar a Obatala y lo llevo de nuevo para su casa y así pudo deshacerse de sus enemigos que eran sus vecinos y pudo vivir con tranquilidad.
La mala crianza
Yoko yaddi era hijo de Shango pero esu lo acompañaba mucho y lo ayudaba.
Él le hacía muchas ofrendas, pero llego el momento en que se casó y llego a tener tres hijos y se abandonó de los santos.
Los dos primeros varones eran muy parecidos a él, pero la hembra no se le parecía en nada, sino a la madre.
Yoko yaddi llegó a decir que esa no era su hija.
Tantas veces dijo eso a la obini, que ya cansada de esas ofensas, se dirigió a casa de Orunmila para saber por qué su esposo negaba a su hija.
Obatalá al examinarla le vio este signo y le explicó lo que su esposo pensaba.
Elegua salió en defensa de la niña y dijo que si su padre no la quería desde ese momento él la adoptaría y que le daría todo su apoyo ya que él necesitaba una buena hija.
Paso el tiempo y como yoko yaddi seguía dudando de su paternidad, un día se fue de la casa llevándose a sus dos hijos varones.
Así fue como yoko yaddi abandono a su mujer y a su pequeña hija.
Al verse abandonada la madre busco trabajo y lo encontró en casa del rey; allí creció su hija y cada día se ponía más hermosa, llegando ser la admiración del pueblo, donde muchos la creían princesa.
Elegua sabía que el rey tenía un único hijo y que se encontraba explorando en Inle reyun; por lo que se transformó y empezó a regar por todos los caminos que el rey de esas tierras estaba grave y clamaba por su hijo.
Cuando la noticia llego a oídos del príncipe éste inmediatamente regreso a su tierra; pero al llegar a las puertas del palacio fue apresado por unos guardias nuevos que no sabían de la existencia del hijo del rey.
El príncipe es encarcelado y posteriormente reconocido, llegando a saber que esu había hecho correr la esa noticia para provocar su regreso.
El príncipe como pudo comprobar que su padre estaba bien decidió regresar donde antes estaba, pero al pasar frente al palacio vio en el balcón a una hermosa mujer y se dirigió a ver a su padre a quien le pregunto que quien era.
El rey le dijo que era la hija de su sirvienta y que había venido a vivir a palacio.
Entonces el príncipe salió en su búsqueda y al encontrarse ambos se enamoraron y poco tiempo después contrajeron matrimonio.
Tiempo después yoko yaddi fue abandonado por sus hijos, los cuales se marcharon a otras tierras, porque supieron que él no había sido un buen padre ya que los había separado de su madre a quien había maltratado.
Yoko yaddi viejo y enfermo decidió regresar a su tierra y así lo hizo.
Al llegar comenzó a indagar por su hija recorriendo el pueblo, apoyándose en un bastón, pero uno de esos días resbalo y cayó en un fanguero donde es reconocido por unos viejos del pueblo quienes dijeron: “este es yoko yaddi, el padre de la princesa”.
Otros vecinos, que no sabían del caso, lo llevaron hasta el palacio, se lo dijeron a los guardias de la entrada los que le permitieron pasar.
Tocaron a la puerta y salió la criada, la que al saber que allí estaba el padre de la princesa corrió a decírselo.
La princesa vino a la puerta y le pregunto: ¿quién dice usted que es?
Y yoko yaddi respondió: yo soy tu padre, vengo a ti porque tus hermanos me han abandonado.
La princesa le dijo: mire yo no puedo ser hija suya porque cuando una siembra una mata y nace, debe echarle abonos y agua para que crezca y eso usted no lo hizo conmigo; pero yo hare distinto y dirigiéndose a la criada le dijo; haz traer gran cantidad de agua para quitar ese fango asqueroso de mi puerta y entonces le dijo a el retírate, y que el pueblo piense de mi lo que quiera; alguien quedara que sepa lo que usted hizo conmigo como padre.
Yoko yaddi se retiró de palacio y poco tiempo después murió de tristeza, pagando así su mala crianza de sus hijos.
Maferefun Shangó y maferefun Eleguá.
Nota: en este signo se le da de comer a la puerta un Akuko iti (gallo viejo).
Nota
Por este camino hay que coger elegua, y si lo tiene, ver en qué condiciones esta porque seguro que está abandonado.
Aquí hay algo con Shango o con prenda de 7 rayos o un muerto con ese camino de los cuales usted se ha olvidado, y eso es lo que decretara su destrucción.
La ficha completa está en la app
Rezo, atributos, claves, conducta y consejos, salud, obras y ebó, y más patakíes de este signo en Signos del Caracol.
