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Signo del diloggún Eyeunle tonti Metanla

Eyeunle tonti Metanla

Familia Eyeunle · signo del diloggún

Descripción

Persona orgullosa, vehemente, celosa y a veces hiriente, que puede caer en discusiones, calumnias, caprichos y mala conducta si no se controla.

Le conviene vivir con humildad, obedecer a los mayores, respetar a los muertos y a los Orishas, hacer Ebó y cuidar su palabra para no perder su camino.

En este signo nace

  • Las líneas de las manos.
  • La propiedad sobre la tierra.
  • Los altares.

Refranes

  • De rodillas se le pide a Dios.
  • El mayor que se propasa en exceso, pierde todo el respeto y prestigio.
  • Si usted quiere ayudar a otra persona, hágalo completo.
  • Para sentenciar un juicio, hay que oír las dos partes, o sino no se meta en el enredo.
  • Cuando se fajan dos carneros, uno tiene que perder.
  • Dos carneros no beben agua en la misma fuente.

Historias y patakíes

La cabra y el elefante

La cabra de monte va un día a casa de Orunla para que este le realizara osode, ella quería tener una gran estatura, no estando conforme con la que tenía.

Entonces le marca Ebbo con diferentes cosas.

La cabra se marchó y encarga todo lo que le hace falta para dicho Ebbo.

En ese tiempo el elefante estaba trabajando a sueldo en la casa de la cabra, allí él le realizaba las distintas labores y las diferentes encomiendas que la cabra quería.

Un día el elefante va a casa de Orunla para que lo mire, e Ifa le manda Ebbo con diferentes cosas, el elefante le dijo que él haría todas esas cosas y se marchó para su casa.

Al llegar se dirigió a la cabra, pidiéndole dinero prestado para realizar el Ebbo.

La cabra le prestó el dinero al elefante y le dijo que se acordara de realizar lo que le habían mandado a ella porque la cabra era dejada para esas cosas y quería que el elefante también hiciera todo lo concerniente a ella en el Ebbo.

El elefante se marchó llevando todo lo pedido para el Ebbo a Orunla y este preparó todo con lo que le había pedido al elefante conjuntamente con lo que le había pedido a la cabra.

Haciendo la obra poco a poco el elefante fur adquiriendo tamaño.

Al no estar presente la cabra, el Ebbo lo estaba haciendo el elefante.

Después de terminado todo, el elefante recogió el Ebbo en un fardo y se puso en camino hacia la casa de la cabra.

Por el camino se encontró con Elegba que le preguntó que qué era lo que llevaba en el fardo; el elefante le respondió que un Ebbo que había hecho en casa de Orunla.

Este le dijo

No estarás tú loco, querías tú también tener una gran talla?.

No fuiste tú el que realizó todo el Ebbo y los sacrificios que te mandó.

Ahí está tu recompensa, has adquirido una gran talla y ahora eres más grande que la cabra.

Desde hoy le dirás a la cabra que ella tiene que hacer lo que tú digas.

El elefante llegó muy apesadumbrado a la casa de la cabra ya que había adquirido un cuerpo muy voluminoso y pesado; la cabra al verlo se sorprendió y preguntó: desde cuando tú tes has vuelto tan grande?.

Y se echó a correr dejándolo todo al elefante.

Nota

No debe mandar nunca a nadie a que realice sus cosas, ni que vaya a tratar por él ningún asunto, porque perderá.

Los tres garabatos

Elegba andaba probando a sus hijos, haciéndose pasar por mendigo y pidiendo de puerta en puerta y de lugar en lugar.

En todas partes le daban lo que queria, hasta que llego a la casa de un okuni que era malgenioso y denego darle nada, ni siquiera hospitalidad, por lo que Elegba lo señalo como avaro y falto de bondad.

El okuni que le negó hospitalidad a Elegba, la comida y otras cosas que le pidió, no era en realidad avaro, ni de mal corazón, sino un poco caprichoso al que no le gustaba que lo obligaran a nada y también un poco falto de memoria.

Él se había hecho idea de que ya le había dado a Elegba y que este volvía por segunda ocasión.

Así sucedieron las cosa y el okuni que le negó a Elegba lo pedido, tuvo en una ocasión, que ir a otro lugar donde se originó una guerra o confusión y sin darse cuenta se vio involucrado en la tragedia y fue acusado de lo que no había hecho, por lo que estuvo a punto de perder la leri.

Estando en espera de lo que podía sucederle y lamentándose de lo que hasta ese momento le había sucedido y estando entre dormido y despierto, vio una sombra o alguien que lo llamaba y le decía lo que debía de hacer para salvarse.

Lo que vio fue a Elegba.

Prestó atención y entonces Elegba le dio tres garabatos y le pidió que rápidamente le diera un Akuko en el nigbe, que él arreglaría el asunto pues conocía y era amigo del Oba de aquel lugar.

Este okuni era acusado por su gran parecido con el hombre que huyó y había formado aquel disturbio o confusión.

Nuestro personaje fue acusado de ser el causante de todo aquello, pero Elegba disfrazado se metió entre la gente y los convenció de que este hombre era inocente y que el culpable de todo era el que se había ido a toda carrera.

9pero así y todo no lo dejaron regresar de inmediato y tuvo que esperar a que le tramitaran el permiso para poder salir de allí.

Cuando este hombre fue puesto en libertad, le dio a Elegba su Akuko en el nigbe y cuando llegó a su casa puso en la misma los tres garabatos y fue como un inshe Ozain y desde entonces siempre cumplió con Elegba y no protestó más por nada que este le pidiera.

Nota

El okuni había ido al otro pueblo en busca de su mujer que se le había ido.

Lo que le dijo la sombra o sea Elegba, que tenía que hacer para salvarse era tener calma en aquel momento y llamar al ángel de su guarda, y luego hacer la obra del Akuko.

La ficha completa está en la app

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